Tesla, Starlink y el apagón del 28 de abril
Mientras España y Portugal se sumían en la oscuridad, los sistemas de energía y conectividad de Elon Musk brillaban —literalmente— por su independencia
El lunes 28 de abril de 2025, a las 12:33 del mediodía, España se apagó.
Sin darse cuenta, España había alcanzado uno de los supuestos hitos de la Agenda 2030: “net zero” o ser neutro en emisiones de carbono. Pero ese logro vino acompañado del mayor colapso energético de su historia reciente. Durante años, España apuesta por la energía solar y eólica, avanzando hacia un futuro sin combustibles fósiles. Sin embargo, se dejaron de lado dos elementos clave: el almacenamiento energético y la modernización de la red eléctrica.
Pero hubo excepciones. En San Vicente del Monte, una pequeña pedanía cántabra de 197 habitantes, el apagón apenas se notó. Allí, un sistema de autogestión energética con baterías de litio, instalado por Viesgo en 2020, mantuvo al pueblo funcionando con normalidad. Acostumbrados a los apagones causados por tormentas, los vecinos habían apoyado un proyecto pionero —impulsado por su alcalde, Lorenzo González— que costó 225.000 euros y requirió cuatro meses de ejecución.
En L’Ametlla del Vallès (Barcelona), la familia Graells mantuvo internet durante las 14 horas que duró el apagón. ¿Cómo? Paneles solares, baterías Tesla y conexión por satélite con Starlink.
A nivel nacional, Red Eléctrica no estaba preparada para gestionar una matriz energética tan volátil sin respaldo firme. Aunque sería fácil culpar a las energías renovables del mayor apagón jamás registrado en Europa, el problema no fue la fuente, sino su mala gestión.
Y ahí es donde entran Elon Musk, Tesla y Starlink.
Mientras España y Portugal se sumían en la oscuridad, los sistemas de energía y conectividad de Musk brillaban —literalmente— por su independencia.
Tesla lleva años desarrollando soluciones que van mucho más allá de los coches eléctricos. Su batería doméstica Powerwall, con capacidad de 13,5 kWh, permite almacenar energía solar o de red para usarla en momentos críticos. Más de 500.000 unidades han sido instaladas en todo el mundo. Para comercios o comunidades, el Powerpack ofrece soluciones escalables, y el Megapack, con hasta 3,9 MWh, ya ha demostrado su eficacia estabilizando redes en lugares como California o Australia.
A esto se suma el Solar Roof, un tejado solar que genera energía limpia mientras sustituye las tejas convencionales. Estética, eficiencia y resiliencia. Combinado con Powerwall, convierte una casa en una isla energética.
Y en cuanto a Starlink, su papel fue clave. Sus cinco estaciones terrestres en España —Madrid, Huelva, Alicante, Barcelona y Toledo— siguieron operando gracias a generadores, placas solares y baterías. La red satelital – creada para residencial, empresas, y movilidad- mantuvo conectadas a miles de personas mientras las infraestructuras terrestres caían. Según Expansión, “El apagón en España impulsa el uso de Starlink de Elon Musk”.
Incluso, si Renfe contará con la energía y conectividad de Tesla y Starlink, el caos que sufrieron los pasajeros podría haberse mitigado significativamente.
El futuro, tal vez, llegó antes de lo esperado. Solo que no todos estaban preparados para recibirlo.
Tesla, mucho más que coches
Tesla no es solo un fabricante de vehículos eléctricos. Es una empresa de infraestructura tecnológica: energía solar, baterías, automatización, robótica, inteligencia artificial y chips personalizados. Su alianza con Samsung —que construye una megafábrica de semiconductores de 17.000 millones de dólares en Texas— refuerza su estrategia de integración vertical. Tesla ya no solo mueve coches, mueve el futuro energético y digital del planeta.
Updated 4 de agosto 2025.
Esta información se ha publicado con Presspage, líder mundial en software información, salas de prensa y salas de inversores.